miércoles, 21 de junio de 2017

Venezuela: ¿China decide?


Los gobiernos en crisis suelen no responder a presiones externas si sienten que internamente pueden mantenerse, lo que incluye generar efectivo para su operación. Lo vimos en México en 76, 81, 94; lo vimos en Argentina con los Kirchner; el de Cuba ha llevado este "arte" a su máxima expresión: no importan los costos para la población mientras el gobierno se pueda sostener. Podríamos añadir en decenas de casos la lista de grupos políticos que depredan la riqueza pública a gran escala para fines de grupos políticos específicos. 
Según algunos expertos de energía, para Venezuela el punto crítico ahora es el crédito de China. El precio del petróleo sigue sin levantar, pero PDVSA (el Pemex de Venezuela) puede seguir hipotecando sus petróleo si China se lo permite. Además, parece que Rusia también le está dando crédito a Venezuela. Esto es indirectamente crédito a Cuba y otros países del Caribe, lo que aparentemente no tomaron en cuenta los promotores de la iniciativa anti-Venezuela.
En este escenario, una pregunta es qué tan mal lo puede hacer el gobierno de Maduro con su industria petrolera. En la gráfica vemos que el gobierno de Hugo Chávez logró perder un millón de barriles diarios de producción (en un cálculo atrás del sobre, unos 15 o 20 mil millones de dólares al año). Pemex tomó esa holgura del mercado los primeros años del régimen de Chávez, pero ahora también tiene sus propios problemas de producción.
Nadie sabe en cuánto China y Rusia desean financiar al régimen de Venezuela, o si PDVSA puede mantener su producción e incluso aumentarla. Si es cierto que la liquidez del gobierno depende críticamente de estos factores, su futuro puede depender de aquellos otros gobiernos.