jueves, 9 de marzo de 2017

Reforma fiscal en Estados Unidos

Aquí van dos referencias útiles para entender el tema de la posible reforma fiscal en Estados Unidos. Una es el artículo (no académico) de Alan Auerbach que incluye el tema del ya famoso BAT (impuesto de ajuste fronterizo).

La propuesta de Auerbach tiene dos partes. Primero, se elimina el complejo sistema de deducciones fiscales y se permite la deducción inmediata de todos los gastos (incluyendo los de inversión e intereses). Esto es llamado en ocasiones un "impuesto corporativo sobre la base de flujo de efectivo". Es importante que esto se daría sobre una base estrictamente territorial, pues en la actualidad en Estados Unidos los causantes deben acumular sus operaciones a nivel mundial.  Segundo, no se gravan los ingresos por exportación; esta es la parte del "ajuste fronterizo". Al definir que el impuesto corporativo se asocia sólo a operaciones en territorio nacional, es natural que las ventas en el extranjero dejen de gravarse. Auerbach explica que en realidad esto es lo que hace el resto del mundo gracias a emplear el sistema de IVA: si una empresa mexicana exporta, lo hace sin IVA, y el IVA que ha pagado en México lo acredita contra otros impuestos.

La segunda referencia es este video en que Auerbach expone sus ideas generales de política fiscal.


¿Qué va a pasar? La propuesta de Auerbach va contra la idea del Presidente Trump de bajar las tasas de impuesto corporativo, pero va en favor de la idea de simplificar la legislación. Auerbach piensa que, en efecto, su propuesta es la solución para evitar que baje el impuesto corporativo. Por otro lado, hay dos elementos que claramente hacen al sistema fiscal de Estados Unidos especial: no tiene IVA, que es un impuesto empleado ya en el resto de la OCDE y en muchos otros países, y tiene el principio de acumulación de ingresos a nivel mundial, lo que posiblemente tenía sentido hace unas décadas pero que es algo absurdo en la era de la globalización. Yo creo que habrá oposición radical a una estrategia para subir las tasas, por lo cual el impuesto de "base de flujo de efectivo" no tiene futuro, como no lo han tenido las propuestas de "impuesto plano". Tampoco se va a adoptar un IVA nacional por la gran fortaleza política de los estados en ese país. Posiblemente se logre algún compromiso en eliminar o matizar el principio de acumulación global de ingresos corporativos, y se genere la posibilidad de compensar algunos impuestos locales cuando las empresas exportan (es decir, un IVA parcial).

¿Implicaciones para México? En mi opinión, del impuesto de ajuste fronterizo y de la aplicación del principio territorial, son favorables. En el corto plazo se hacen más competitivas las exportaciones de Estados Unidos, lo que es bueno para el consumidor mexicano. Las empresas a nivel norteamericano se harían en general más competitivas por un mejor orden fiscal. Por otro lado, el gran dilema para el gobierno de México es que su política fiscal se ha inclinado hacia tasas cada vez más elevadas para corporaciones y personas, y al uso intensivo de impuestos especiales para financiar una deuda que crece mucho más rápido que la recaudación. Si Estados Unidos entra en una dinámica de eficientar su sistema fiscal e incluso bajar las tasas (que parece ser lo más probable), la ya endeble posición financiera del gobierno de México se va a poder corregir sólo con un cambio radical y muy costoso en la política hacendaria.